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El humano es un ser social por naturaleza

El verbo “depender” causa cierto recelo, lo vemos con desconfianza, pensamos que los únicos dependientes aceptados son los niños y que, la máxima de un adulto es ser independiente, sin embargo, ¿es posible crecer para desconectarnos los unos de los otros? ya lo decía Aristóteles, “el humano es un ser social por naturaleza”, necesita del otro para sobrevivir, depender es natural.

Dos tipos de dependencia

Existen dos tipos de dependencia: vertical y horizontal. La primera es aquella en la que una persona cuida y la otra es cuidada, mientras que, en la segunda, uno cuida y otro recibe al mismo tiempo que aquel que recibió también cuida, es bidireccional, esto se conoce como interdependencia y es la única forma de alcanzar una relación saludable.

Los pilares que construyen relaciones sanas

Los pilares que construyen relaciones sanas son: dependencia autonomía y la intimidad gestionados a través de la regulación emocional. Cuando fomentamos la autonomía, lo hacemos desde la capacidad de autorregularse, las cosas que hago por mí mismo para influir en mi estado de ánimo; mientras que la intimidad se desarrolla mediante la corregulación, en este caso, las cosas que hago con otros para estar mejor.

Co-desregulación

Cuando tenemos conflictos para autorregularnos también los tenemos para generar autonomía y lo mismo sucede con la intimidad; en este escenario, estamos dentro de la vinculación vertical y cuando dos personas incapaces de regularse se encuentran lo que sucede es que se co-desregulan.

Verdadero autoconocimiento, apreciación y valoración personal

Este tipo de relación no enfrenta los conflictos sino que los evaden, se aíslan y se alejan, son relaciones destinadas al fracaso porque la victoria en las relaciones humanas no se da por la ausencia de conflictos sino por la capacidad de atravesar y solucionar el problema, sobre todo, el conflicto muestra las partes que no solemos ver ,pero si las enfrentamos, nos llevan al verdadero autoconocimiento y a la verdadera apreciación y valoración personal. 

Problemas para autorregularse

De ese modo, las personas con problemas para autorregularse tienen miedo de ser abandonadas, por lo que caen en buscar constantemente la aprobación del otro por cualquier medio, incluso poniéndose en último lugar, también tienen problemas para expresar sus deseos y necesidades, por lo que son muy propensos a caer en relaciones abusivas.

Problemas para corregularse

Los que tienen problemas para corregularse, tienen miedo a perder autonomía, a ser invadidos, tienen problemas para reconocer, manifestar y lidiar con las emociones y, suelen evitar las relaciones completamente o evitar la intimidad y se quedan en la superficialidad, si el otro los conoce no podrá amarlo y aceptarlo.

Ejerce la dependencia horizontal con equilibrio

Conocer lo que hay detrás de un concepto y el uso real del mismo es fundamental para comenzar a ejercer el poder de la conciencia, por lo que esperamos que, a partir de ahora, no busquen la utópica independencia sino que ejerzan la dependencia horizontal con un equilibrio entre la autonomía y la intimidad allá donde vayan.

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