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Priorizar o como conquistar la armonía

Priorizar o como conquistar la armonía, existen multitud de definiciones para el verbo “priorizar”, sin duda, el ordinal “primero” que forma parte de su raíz nos lleva a pensar que es colocar en primer lugar lo importante, sin embargo, a pesar de lo fácilmente comprensible que el término pueda resultar, su aplicación es otra historia y la mayoría de nosotros deja que su vida abandone la priorización para sucumbir a la ansiedad de la saturación y al desconcierto de postergar, prioriza y conquista la armonía.

Priorizar satisfactoriamente comienza en el autodescubrimiento, en tener claro quiénes somos, qué deseamos y cómo lo alcanzaremos para no perdernos en la abrumadora y masiva existencia del siglo XXI. Donde nos exponemos diariamente a un exceso de preocupación que difumina nuestros objetivos vitales y existenciales hasta llevarnos a un estado donde cerramos los ojos ante la ansiedad de una larga lista de pendientes que no disminuye a pesar de que hemos dedicado toda la agenda de ese día y más allá.

A continuación, trataremos las bases de lo que puede ayudarnos a clarificar y construir un verdadero ejercicio de priorización.

   1. Propicia tu desarrollo personal para identificar tus propósitos

Conócete para que tu mente se aclare y ponga en orden las emociones que constituyen tu esencia y la brújula de tus decisiones, ya que priorizar requiere dosis de autogestión, auto dependencia, valentía, sinceridad y determinación. Si no tienes claras tus metas y prioridades, corres el riesgo de que se desdibuje tu propio camino. Para saber qué es lo verdaderamente importante, pregúntate:

¿Qué es lo que quiero libremente, sin condicionamientos?

¿Qué me apasiona?

¿Dónde quiero llegar en uno, tres o cinco años?

¿Qué es lo que me define verdaderamente?

¿Qué es lo que los demás no saben de mí?

Priorizar o como conquistar la armonía

   2.Reduce la complejidad

La vida siempre va a ser complicada, nunca vamos a llegar a un recodo del camino donde cómodamente digamos: “ahora sí, a descansar porque todo está en orden”, el verdadero secreto es ser capaz de estar en armonía en medio de la tormenta. Encontrar ese lugar dentro de nosotros donde todo está donde debe ser, incluso si esto implica un “desorden controlado”, donde nos sentimos seguros y fuertes. La complejidad llega a difuminar nuestras prioridades reales, quien mucho abarca poco aprieta, así que aplica la simplificación y la búsqueda de la armonía a través, por ejemplo, de prácticas como el mindfulness y filosofías como el minimalismo vital.

 

     3. Sin miedo a dejar ir

Priorizar implica que no le podemos dar gusto a todo el mundo y que no podemos tener el don de la ubicuidad, no somos dioses. Tomar decisiones lleva aparejado renunciar a algo o, incluso, dejar ir a alguien. A veces para ganar, debemos perder. Para priorizar tendremos que elegir necesariamente entre lo urgente y lo importante.

Priorizar o como conquistar la armonía

Menos es más: aprendiendo a simplificar

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